martes, 20 de enero de 2009

MUCHACHA DEL CAFÉ

PRESIENTO QUE LA MESERA INTENTA LEER LO QUE ESCRIBO AHORA, SIN SABER QUE SU DELICADO TROFEO ES LO QUE ME INSPIRA A HACERLO. ES UNA CALIDEZ QUE ME OBSERVE, UN TENTEMPIÉ QUE MASTICARÍA CON O MÁS PLACER QUE ESTAS SUCIAS MEDIALUNAS.
LA CALLE ES UNA PASARELA REPLETA DE APURADOS ASALARIADOS QUE DESEAN LLEGAR A NO PERDERSE SU PROGRAMA FAVORITO.
ME MIRA MISTERIOSA, DETRÁS DEL MOSTRADOR... INMORTALIZO SUS TETAS CON UNA SIMPLE MIRADA, LAS SABOREO CON AVIDEZ.
SE MUERDE LOS LABIOS Y DERRUMBA MI PRESENTE, SIENTO UN EXTRAÑO COSQUILLEO... RECUERDO, DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO, LA CAMARERA DE UN BAR FLAMENCO QUE ME DESVESTÍA DESDE EL FONDO DEL BAR, MIENTRAS SERVÍA LAS MESAS.
COMIENZA A MORIR EL PRINCIPIO DE LA SEMANA... ESA FLECHA QUE DIOS DISPARA, DEMOSTRANDO QUE ES DUEÑO DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO.
LA VEO PREPARAR CAFÉ, MASAJEÁNDOLO SUAVEMENTE, COMO SI DESEARA UN CUERPO DESNUDO. ME ACERCO A PAGAR; ESTÁ ENJUAGANDO COPAS Y SALPICADO SU PROMINENTE ESCOTE, ME PROVOCA TERNURA SENSUAL. CORDIALMENTE AGRADEZCO SU ATENCIÓN Y EMPRENDO LA IDA... AL LLEGAR A LA PUERTA, VEO EN EL REFLEJO ESE BESO QUE ME TIRA Y QUE NO VA A ATREVERSE A DAR NUNCA.

1 comentario:

  1. Y como sabés que nunca va a atreverse??...
    No lo afirmaría.

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DIME QUE NO ES CIERTO